lunes, 6 de enero de 2014

Instancia intermedia

El yo tiene la posición parecida a la de un monarca constitucional sin cuya sanción nada puede convertirse en ley, pero que lo piensa mucho antes de interponer su veto a una propuesta del Parlamento.El yo quiere mediar entre el mundo y el ello, hacer que el ello obedezca al mundo y a través de sus propias acciones musculares hacer que el mundo haga justicia del deseo del ello. En verdad se comporta como el medico en una cura analítica, pues con su miramiento por el mundo real se recomienda al ello como objeto libidinal y quiere dirigir sobre si la libido del ello. No solo es auxiliador del ello, es también su siervo sumiso, que corteja el amor de su amo. Con su posición intermedia entre ello y realidad sucumbe con harta frecuencia a la tentación de hacerse adulador, oportunista y mentiroso, como un estadista que, aun teniendo una mejor intelección de las cosas, quiere seguir contando empero con el favor de la opinión publica. ( Los vasallajes del yo)

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